Porque ha sido creado

Somos una pareja de 34 y 35 años de edad con más de 18 años de convivencia. Durante mucho tiempo hemos buscado un espacio donde encontrar parejas como nosotros y nos ha sido imposible. Existen bares con poca luz y música tranquila, pero solo ello, no puedes bailar, hacer amigos, conocer gente nueva y algo más...Lo más próximo son los boliches SW, pero, más allá del respeto que tenemos hacia ello, no compartimos muchos aspectos de las relaciones. Hemos visitado los más conocidos de Buenos Aires, y hay muchas cosas que rescatamos pero otras que no. Nuestro primer objetivo en este espacio es llegar a 10 parejas para a partir de este encuentro en el espacio virtual, poder reunirnos y asistir juntos a diferentes lugares públicos y crear nuestros espacios privados...

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Nuestra Experiencia en Anchorena SW

Por mucho tiempo busque un lugar donde pueda sentirme cómodo con mi pareja, donde podamos bailar, tomar tragos, ver algún show y tener intimidad. En los boliches y bares convencionales por diversos motivos que no vale la pena mencionar, no se encuentra ello, siendo los boliches SW lo más aproximado a nuestros deseos. Sin embargo, nos costo más de 2 años animarnos a asistir  y luego de leer muchos comentarios de parejas como nosotros que buscaban algo diferente, finalmente nos decidimos en un sábado y luego del segundo champagne a ir a Anchorena SW en capital federal.

En la entrada de Anchorena SW un promotor te explica la temática y los lugares. Un cuarto piso de reservados, un quinto donde está el boliche, un sexto donde hay una pequeña piscina (y también una barra) y finalmente la terraza. En los primeros pisos se encuentra el resto y habitaciones para alquilar.

Como llegamos temprano, el boliche se encontraba semi-vacío y nos resultaron los ambientes un tanto pequeños, pero,  a medida que ingresaba la gente el ambiente cambió rotundamente. Un poco tímidos, pedimos un trago y nos quedamos entre el piso de boliche y la piscina, hasta que pasados los 45 minutos de estar allí, Pia se decidió y me dijo, si vinimos para estar aquí hubiéramos concurrido a un mejor boliche, a si que comenzamos a recorrer los reservados.

El reservado más grande es solo para parejas (lo indica un cartel en la entrada y una persona de seguridad en la puerta que impide el ingreso de hombres solos), con tres ambientes que recorrer rodeados de sillones, nos sorprendimos al ver parejas teniendo intenso sexo casi del todo desnudos, otras practicando sexo oral, otras realizando intercambio, y muchos, pero muchos observadores que recorren los ambientes de manera similar a cuando vamos a una exposición de cuadros y nos detenemos unos minutos a observar cada obra.

Al comienzo fue chocante, pero, con el correr de la noche y los tragos, nos animamos a recorrer los demás reservados. Era imposible no excitarse con ese panorama, además, observamos muchas parejas nuevas como nosotros que al comienzo solo recorrían los lugares y después los veíamos detenidos en algún rincón o sentados en un sillón acariciándose, la mayoría por sobre la ropa. Ello nos hizo sentir más cómodos y desinhibidos.

Decidimos finalmente sentarnos en un sillón, donde a la derecha se encontraba una pareja teniendo sexo. Ella estaba parada apoyando sus manos sobre el sillón y el la penetraba por detrás. Luego, se sentó a nuestra izquierda otra pareja y ella comenzó a practicarle sexo oral.  Más tarde, entró otra pareja y ella comenzó a besar y acariciar los senos de aquella que se encontraba penetrada por detrás. Frente a nosotros había dos parejas, una solo miraba lo que sucedía y la otra también miraba pero ella lo masturbaba a él. Rodeados de parejas teniendo sexo comenzamos a besarnos y acariciarnos las partes intimas, pero sin descubrirnos.

A pesar de ser yo quien había insistido con ir a Anchorena SW al comienzo estaba tenso, pero, con el correr de la noche, lo excitada que estaba Pía y lo sucedía a nuestro alrededor me fui relajando. Fuimos a otro reservado menos concurrido y comenzamos a tocarnos. Descubrí los senos de Pía y comencé a besarlos, luego levante su pollera y por debajo de su bombacha empece a masturbarla. En eso, se sentó pegado a nosotros una pareja y él comenzó a bombearla sobre la ropa y descubrir los senos a su mujer.

Entre recorridos, tomábamos un descanso y nos pedíamos un trago en la barra. Por último, a las 5 a.m. nos dirigimos a un reservado, Pia se dio vuelta y levantó su pollera y comencé a penetrarla con todo. De ser quienes mirábamos al comienzo, pasamos a ser los observados. Entraban al cuarto otras parejas y nos miraban, lo cual nos éxito de sobremanera.

La pasamos muy bien esa noche y esa semana tuvimos relaciones muy por encima del promedio. Lo malo es que no te logras relajar del todo, porque en muchas situaciones cuando te encuentras cerca de una pareja que esta teniendo sexo, el intenta tocar a tu mujer. Esta bien que los códigos indican que solo puede acariciar una pierna o el pelo invitando a incorporarse, pero igualmente  no me gusta. Lo bueno es que perdimos el miedo de concurrir a esos lugares y nos dimos cuenta que con los recaudos necesarios, podemos pasarla muy bien...

Para sostener una relación en el tiempo, es fundamental que la pareja se reinvente constantemente, el caer en la monotonía es el comienzo del quiebre en la relación y muchas veces no hay vuelta atrás. Nos dimos cuenta que realmente necesitábamos algo nuevo, aunque ello no significa que avancemos a otro nivel, ya que ambos tenemos muy en claro que llegaríamos a hacer y que no llegaríamos a hacer...






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